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la familia

la familia

¿Qué ayuda a mantener una familia sólida?  

Reflexionar sobre estas palabras y lo que significan para uno:

  • seguridad
  • amor
  • aliento
  • comprensión
  • justicia
  • paciencia
  • bondad
  • comunicación clara
  • gracia

 

Aprender a expresar los sentimientos

Trabajé con un mecánico. El decía, ‘¡Si no funciona, normalmente lo hago funcionar a golpes! Sin embargo, esto no anda muy bien con los niños o mi esposa. No sé explicar cómo me siento.’ 

 

 

Si nosotros, como adultos, no podemos expresar cómo nos sentimos, nuestros niños tampoco aprenderán a hacerlo. Los sentimientos de desilusión, tristeza, frustración y dolor pueden estar encerrados dentro. Sólo se expresan como arranques de enojo. La gente necesita expresar cómo se siente antes de que estos sentimientos exploten y hieran a alguien.  PLAN DE ACCION Decirle honesta y abiertamente a alguien cómo uno se siente – sin herir a nadie. Hablar sobre la relación que tiene mayor significado para uno. Ser honesto consigo mismo. Los sentimientos no pueden herirlo a uno, pero el tratar de ignorarlos sí que puede. 

 

 

 

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pautas para educar a la familia

pautas para educar a la familia

PAUTAS PARA EDUCAR

  • Dar sentido a los acontecimientos de la vida y ayudarle a entender sus motivaciones apelando a sus propias convicciones.
  • Ofrecer modelos de comportamiento para imitar los valores que consideramos razonables.

 

educar a la familia

EDUCAR EN VALORES a la familia

La acción educativa es una orientación del niño hacia el mundo de los valores.

El niño tiene que responder a la pregunta ¿quién soy yo?.

Es imprescindible un sistema de valores que sirva de referencia.

Son los valores los que decidan si un joven va a optar por:

Tenacidad, sacrificio, compromiso..<<<< o >>>> drogas, juerga, lo que le pida el cuerpo.

Si va a optar por el orden y la disciplina o se va a oponer a ella.

Si va a pasar del ¿qué dirán? O va a ser un esclavo del ¿qué dirán?

El hombre aprende a estimarse en la medida en que respeta y lucha por los valores en los que cree.

Detrás de cada persona hay un trasfondo que nos dice si algo importa o no importa, vale la pena o no vale la pena y continuamente estamos valorando cosas, hechos y personas y con estos juicios de valor no hacemos más que manifestar nuestras preferencias. Las personas del primer tramo tendrán valores muy primitivos: comer bien, dormir bien, tener dinero, buen coche...

El orden moral es el que hay que establecer para ordenar los valores de cada persona. Se priorizan unas cosas y se desestiman otras por la escala de valores. Esta escala de valores marca el camino a seguir. Toda educación es educación moral porque enseñamos a comportarnos como hombres o mujeres. Enseñar pautas de conducta que hagan que no estemos divididos entre lo que pensamos y lo que hacemos. Debemos enseñar a distinguir el bien del mal. El niño tiene una gran capacidad para imitar. Gracias a esa imitación aprende a ser hombre haciendo suyas las pautas que ve. Hay modelos humanos dignos de imitar y modelos que no se deben imitar.

Cuando no hay valores de referencia para imitar no tenemos persona. Hay una persona dispersa, dependiente del exterior y esclavizado

para tener disciplina en la familia

Disciplina no es castigo, es orden, responsabilidad, es que tú te haces cargo de ti mismo.

  • Firmeza cargada de razón.
  • Tolerancia y flexibilidad
  • Orden
  • Afán de superación
  • Armonía entre la exigencia y respeto a la persona
  • Pocas normas pero claras y exigir su cumplimiento.

 

pasos de la familia

Paso 1 : Aprende a ceder y a tener pensamiento comunitario.
Durante toda nuestra vida, siempre el mundo gira alrededor nuestro y tenemos un pensamiento individualístico : lo que YO quiero, lo que a MI me gusta, lo que YO necesito. El primer choque al que nos enfrentamos cuando empezamos una vida en familia es precisamente romper con este pensamiento "individualístico" que ya en la adultez se ha convertido casi en un "Vicio", y como todo vicio requiere demasiado de nuestra voluntad de vencerlo. Este vicio podría sobrevivir por mucho tiempo como una enfermedad latente, que puede provocar mayor conflicto en la época en que lleguen los nuevos integrantes de la familia, y puede ser el comienzo de la desintegración familiar y el desmejoramiento social.
Paso 2 : Aprende a comunicarte.
Es importante que puedas lograr "Siempre" una comunicación efectiva con tu pareja, se que a veces requiere de mucho esfuerzo, pero es vital lograr hacerlo y no tomar la opción facilista de dejarlo pasar y olvidarlo o de callar y expresarlo todo con un intenso silencio. Si es necesario, tomate tu tiempo antes de hablar, pero siempre "Hablálo", no importa si la comunicación es con tus hijos o tu pareja. Recuerda también comenzar una comunicación de una forma neutra e indagando el por qué de las cosas, si se trata de algo que descubriste o que quieras saber. Las aseveraciones negativas o las señalaciones directas o indirectas no confirmadas, son muy dañinas y van causando cicatrices en las relaciones.
Paso 3 : Aprende a dar ejemplo
Más importante que las mismas, es dar ejemplo. Esto implica desarrollar una competencia que se llama "coherencia", que no es más que cuidarse de hacer lo que decimos que se "debe" y no hacer lo que decimos que "no se debe". Esto es muy importante sobretodo en la relación con tus hijos, ya que ellos tienen muy desarrollado el aprendizaje visual, más que todo en edades tempranas. Recuerda muy bien que no puedes pedirle a alguien que está desarrollando su personalidad, que tenga comportamientos dependiendo de el lugar o de las personas con las que esté, ya que puede entrar en una confusión y reaccionar de forma negativa. Esta es una habilidad que podrá desarrollar cuando llegue a un nivel de concientización de la realidad de nuestro mundo.

la familia

La familia es una estructura fundamental en todas las culturas, donde sin importar de qué forma se la conciba, o, cómo se comprendan los lazos de vinculación entre sus miembros, se la encuentra como realidad fundamental para la existencia humana.
En la familia, el dar y el recibir, constituyen una dinámica que pasa por el gesto, la caricia y la palabra, que reconforta la existencia misma, pero que a la vez, se abre al mundo con su multiplicidad de perspectivas.

La familia contiene las ansiedades propias del crecimiento, brinda la compañía en momentos de dificultad y de felicidad, en ella se aprenden los valores y es el núcleo esencial de la construcción de la paz y del aprender a manejar lo agresivo y a crear alternativas a partir de la diferencia, como realidad con la que se encuentra inexorablemente, la convivencia.

Un ambiente afectivo

Existe una realidad que está presente en cada familia como el aire que respira y es la atmósfera formada por los que integran la familia. El carácter, los sentimientos, los principios y los valores religiosos y morales, el tipo de relaciones constituyen esta atmósfera que abarca a toda la familia y le da un carácter particular.
Esta realidad es una vía por la cual la familia es evangelizada de un modo no menos fuerte que por la enseñanza consciente. No se trata de una actividad forma, sino de un impacto natural de la vida familiar sobre la vida cada persona. Cuando se trata de una familia cristiana, ésta tiene su atmósfera distinta. Y es la calidad de esta atmósfera la que va a influir positiva o negativamente en su misión evangelizadora. Al respecto nos dice Elvira Zukoswski:
Es cierto que el clima afectivo es creado por todos los integrantes del grupo familiar, pero la primera responsabilidad de imprimirle un carácter favorable para el desarrollo cristiano de los hijos recae generalmente sobre los padres. (Revista Misión, 1983: 12)
La doctrina cristiana en la vida familiar se manifiesta básicamente en las relaciones interpersonales. Cuando estas relaciones están en crisis [por el egoísmo, malentendidos, presiones externas u otros factores] es el poder del Espíritu Santo el que interviene reconciliando y restaurando las relaciones.
La familia necesita un tiempo devocional para leer la Palabra de Dios y orar juntos. Pero más que actividades, lo que impacta en la vida cristiana en familia es el tipo de actitudes con que se relacionan diariamente sus miembros, o sea, el ambiente que se vive continuamente. Si las actitudes por lo general son tensas y no se produce la reconciliación, el momento devocional puede ser una experiencia frustrante y aun contraproducente (Goff, 1985: 185 – 186).
"Toda las situaciones del hogar enseñan el evangelio de un modo más contundente que cualquier curso sobre la vida cristiana. Es en la vida familiar donde el niño descubre las respuestas a sus inquietudes religiosas. Es en el modo en que es tratado por sus padres que percibe el amor de Dios hacia Él. La manera en que los padres afrontan y resuelven los conflictos de pareja, las actitudes frente a las crisis económicas o afectivas, la valoración de las personas y de las cosas, la actitud positiva o negativa frente a la vida son vivencias que se fijarán en cada hijo de un modo espontáneo pero definitivo"(Zukowski, Op. Cit).

 

La misión evangelizadora de la familia

En momentos en que muchas familias están en crisis o se ven amenazada por su desintegración, los cristianos debemos redescubrir la responsabilidad que Dios asignó a este grupo humano para su feliz funcionamiento.
Esta responsabilidad, que consiste en formar en cada miembro de la familia un cristiano genuino, no es otra cosa que la misión evangelizadora de la familia. El propósito de este tema es precisamente reflexionar sobre el significado y las implicaciones de este ministerio familiar.
Desde el A.T., vemos que el propósito de Dios era que la familia fuera el principal campo evangelizador para sus integrantes. El mandamiento expresado es: Estas palabras que yo te doy estarán sobre tu corazón y las repetirás a tus hijos... (Deut. 6: 6, 7).
No es sólo un mandato de enseñar una serie de normas a nuestros hijos. Es eso, pero mucho más. Si la ley de Dios estuviere en el corazón de los progenitores, como señal el v, 6, entonces la transmisión será de corazón a corazón.
Esta idea de pasar algo de corazón a corazón no sugiere que se trata de la transmisión de bienes espirituales a los hijos, lo cual es mucho más que la repetición verbal de un precepto. El hecho de pertenecer a una familia cristiana no es garantía absoluta de que sus miembros serán definitivamente cristianos.
Al llegar a los 18 años cada hijo será libre para renovar su compromiso con Cristo de un modo más significativo o para elegir el camino que considere mejor. Pero, también es cierto que el pertenecer a la familia cristiana automáticamente nos coloca en una posición especial en el camino de la fe.
La presencia de los padres cristianos en la familia confiere el carácter de santos a los hijos. Esto no significa que ellos estén exentos de un compromiso personal con Cristo. Lo que aquí se enfatiza es que un hogar cristiano cumple un ministerio impactante sobre sus hijos (Zukoswski, 1983).
Al respecto se ha dicho en el Congreso Mundial de Evangelización: "Hay una gran diferencia entre un hogar cristiano y uno que no lo es; entre los hijos de los creyentes y los hijos de los incrédulos"(Douglas, 1975: 727). Es innegable que los hijos de hogares ya están en cierta manera iniciados en el camino de Jesucristo. Sus decisiones posteriores los reafirmarán o los alejarán.
Frente al fuerte desafío que se ha puesto en una evangelización personalista es necesario reforzar el concepto de evangelización en familia. Esto no significa despersonalizar el encuentro con Cristo. Por el contrario, reconocemos que el compromiso personal con Cristo es esencial para cada creyente. Sin embargo, también reconocemos que si Dios nos creó y nos colocó en un ambiente familiar para vivir, también quiere redimirnos juntamente con toda nuestra familia (Zukowski, Op. Cit,).
La carta de Hechos de los apóstoles corrobora este desafío familiar de la evangelización al decir: Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo, tú y tu casa[tu familia] (16: 31, Biblia, 1960: 930 –931).
Creemos que el campo más propicio para fomentar el compromiso personal es precisamente la evangelización de la familia en plenitud (Op. Cit, 1983). Entre los elementos que dispone un hogar cristiano para cumplir su ministerio evangelizador podemos considerar:

La iglesia y la pastoral familiar: Hacia una pedagogía centrada en la Palabra de Dios

La pastoral de la pareja, de la familia es fundamentalmente una pastoral comunitaria. Las familias y las parejas aprenden a amar en el contexto de una comunidad que practica el amor mutuo.
El amor no sólo se comunica en palabras, sino por el ejemplo de personas y familias que viven en función del amor por el poder del Espíritu Santo. Es como la fe y la esperanza: se transmite por contagio. Una iglesia que hace del amor la ley suprema de la vida es una iglesia generadora de familias orientadas por el amor.
"Cuando el "amor – entrega" se hace carne en una pareja adulta, no es necesario tratar de probar a los jóvenes la importancia del "amor – entrega" como base del matrimonio, modelos que los jóvenes desearán reproducir. Los mejores sermones sobre el amor, el matrimonio y la familia, como sobre muchos otros temas que atañen a la vida cristiana, no son los que se predican, sino los que se viven.
Por supuesto, ninguna iglesia es perfecta en el amor. No obstante, toda iglesia puede ser una comunidad de pecadores que están aprendiendo a amar y a recibir amor. La tarea de la pastoral es crear condiciones para el crecimiento personal y comunitario en la experiencia del "amor – entre".
Donde hay amor el ejercicio de la autoridad no degenera en autoritarismo, ni el ejercicio de la libertad genera en libertinaje, ni el ejercicio de la disciplina degenera legalismo, ni el ejercicio de la espontaneidad degenera en desorden. Donde hay amor las personas son más importantes que los programas, la calidad de vida es más importante que la cantidad de cosas, la madurez auténtica es más importante que las apariencias.
Donde existen condiciones para que el amor germine y crezca, hay esperanza de que se formen parejas con un fundamento sólido para las cuales el matrimonio sea un pacto de ayudarse mutuamente en el seguimiento de Jesucristo en el mundo, para la gloria de Dios"(Op, cit: 7 – 8).

 

 

modelo de familia que promueven los medios de comunicacion

Los medios masivos de comunicación como: la radio, la televisión, los diarios, revistas, el cine, y la Internet. Son instrumentos cuyas funciones principales son informar, educar, animar y distraer.
Como cristianos, resulta importante que conozcamos las formas subliminales en que los medios operan en las personas, influyendo en su manera de pensar y de actuar. También es fundamental que conozcamos como interpretar críticamente las ideologías dominantes y antivalores que nos ofrecen(Op cit: 292)

a. El tipo de familia que ofrece la televisión
El escritor argentino Julio Mafud, en su libro hace un análisis sociológico y sintetiza el modelo de familia que promueve la televisión. Según Él, se trata de una familia reducida, con unos padres absorbido por sus trabajos fuera del hogar.
A veces, como lo hemos indicado en las primeras páginas de este capitulo, la situación socioeconómica de nuestros piases tercermundista obliga a los padres a tomar dos o tres empleos, lo que agrava la situación. El "dulce hogar" se ha tornado en la "carga del hogar"(Los Argentinos y el Status, 1985: 45)
Así las cosas, los hijos se tornan en "succionadores" de los medios que saturan sus mentes ofreciédoles un amplio panorama de opciones para pedir y nunca estar satisfechos. Perdido el control de los hijos, los padres ya no son los que orienta sus gustos, no dan pautas a sus vidas. Hasta la línea que divide lo permitido de lo prohibido se torna casi imperceptible(Roldán, 1991).

b. la ideología y antivalores que promueve la televisión
Ya nadie puede dudar que la televisión es hoy, el medio masivo de comunicación que mayor impacto tiene en la sociedad. Se ha dicho que "en nuestra era electrónica, podríamos cambiar el lenguaje popular dime con quien anda y luego te diré quien eres, por Dime cuántas horas por días pasa frente al televisor y te diré qué esperas de la vida y de tus semejantes(Peyrú, 1991: 12).
Vivimos en una "cultura de masas", entendiendo por ello el producto de toda una tecnología al servicio – teóricamente – de la comunicación humana. Decimos teóricamente porque, aunque suene contradictorio, muchas veces lo menos que hay es comunicación.
Como se ha señalado los medios de comunicación "sustituyen cada vez más al diálogo entre el género humano, que es la base de la convivencia humana y del vivir democrático"(Mafud, Op. Cit: 45).
Por ende, nos lleva a cuestionarnos ¿Cómo influyen los medios masivos, particularmente la televisión, en el pensamiento y la acción del individuo? ¿De qué maneras la televisión muestra la realidad? ¿Cómo funcionan los mecanismo de desinformación? ¿Cuál es la ideología dominante y sexista de la publicidad? ¿Qué tipo de sociedad propone? ¿Cómo podemos desarrollar una actitud crítica para ver televisión, publicidad, cine, interne, y no ser absorbido por ella?
Para responder a estos interrogantes es necesario estudiar la televisión como medio de comunicación. La televisión conlleva un doble efecto. El primer efecto, al que se puede considerar denotativo, tiene que ver con lo objetivo y explícito, es decir, lo que concretamente ofrece un mensaje determinado.
Pero, hay otro al que se puede llamar connotativo, que contiene un mensaje implícito que añade o sugiere significados que apuntan a otras ideas y sentimientos (Roldán, 1991).
Es importante que conozcamos ejemplos concretos de los antivalores que nos dan los medios de comunicación, en especial la televisión. He aquí algunos ejemplos que nos ofrecen los autores: Mafud, Peyrú, y Roldán:

a.             Desintegración familiar. "En una serie dramática de la televisión argentina de hace algunos años, ninguno de los tres personajes centrales tenía una familia estable e integrada. Uno de ellos se la pasaba "probando" de pareja en pareja. Otro, aparentemente era divorciado. El tercero vivía en la incertidumbre en ese terreno. El contexto social y familiar que esos hombres representaban daba como una realidad incambiable" el hecho de que es posible ser persona actualizada, de éxito y de importancia, sin que ello implique necesariamente estar al frente de una familia" (Roldán, p: 292 –293).

Precisamente, Graciela Peyrú sostiene al respecto que en la televisión "los besos y las caricias, cuando se incluyen, forman sólo parte de la dupla seducción / violencia o son expansiones mínima de vínculos fugaces (Ibid: 12).

b.            Sexo libre. Los televidentes no tendrá dificultad en ver enlatados nacionales y extranjeros, cómo indirectamente se aprueban ciertos pecados como relaciones premaritales, adulterio, fornicación, robos, asesinatos, y homosexualidad. A propósito de este último, nos dice Peyrú: "recuerdo el caso de otra serie argentina, en la cual su personaje central era un homosexual.

Conclusión:
Quiero concluir esta sección con el tema: La iglesia y la pastoral familiar: Hacia una pedagogía centrada en la Palabra de Dios

forma y momentos adecuados de la familia

LA FORMA Y EL MOMENTO ADECUADOS

· Debe procurarse, como para cualquier charla familiar, esperar que aquellos con los que tenemos que hablar estén tranquilos. Además los temas deben plantearse en forma amable.

· Las conversaciones deberían desarrollarse en un clima de cariño, alegría, confianza, tranquilidad y delicadeza. De esta manera será mas fácil que la otra parte nos escuche con mejor disposición.

· Nunca debemos plantear estos temas, en momentos de tensión, durante alguna pelea familiar, o ante una desgracia. Esto siempre suena al otro como si le estuviésemos echando la culpa.

· La confianza necesaria se logrará siempre que creamos en nuestro hijo y demostremos que él puede confiar en nosotros, porque cumplimos nuestras promesas. Aquí hay una cuestión importante: muchas veces para quitarnos un problema, ante la insistencia de nuestros hijos sobre algún asunto determinado, le decimos que cumpliremos sus deseos más adelante, pero sin estar seguros si podremos hacerlo y, otras veces, estando seguros de que no podremos. Esto termina minando la confianza que nuestros hijos tenían depositada en nosotros.

· Las conversaciones se deberán realizar de forma cariñosa y delicada. Sin enojarse, ni gritar y estando dispuestos a admitirlo si nos equivocamos; pero, en el caso de nuestros hijos, con firmeza: exigiendo y corrigiendo.

· Si no estamos seguros de haber logrado el momento adecuado es preferible no decir nada, ya que bien podremos causar el efecto contrario al que buscamos.

NOTA: Recordemos siempre que, como se ha dicho números atrás, los consejos sólo son consejos, no deben tomarse como normas generales, no siempre son buenos para todos, debemos pasarlos por el filtro de nuestra propia experiencia

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los fracasos en la familia

Muchos de los fracasos familiares se deben a la incapacidad, por parte de los cónyuges, para fijar un proyecto familiar común. Este proyecto debe comenzar a formularse desde el noviazgo. y debe reformularse luego al relacionarse con la realidad familiar.

· ¿Te has puesto a pensar si esperas de tus hijos algo semejante a las expectativas que de ellos tiene tu esposa o esposo?. Si no lo has hecho hasta hoy, esperemos que este artículo pueda ayudarte. No te apresures, espera el mejor momento para hablar sobre esto con tu esposa o esposo. Muchas veces este proyecto común existe, aun cuando no se haya acordado explícitamente, subyacente en el interior y en el actuar de ambos miembros del matrimonio; sin embargo es siempre bueno llevarlo al nivel de un plan común perfectamente explicitado. De esta manera evitaremos tomar caminos contrarios que desorienten a nuestros hijos.

· Dentro de ese proyecto familiar no solo se debe tener en cuenta lo que esperamos de nuestros hijos, sino también lo que esperamos de nuestro cónyuge. También esto debe ser explicitado, buscando el mejor momento, ya que esto no debe ser causa de fricciones sino de tranquilidad.

· Muchas veces sucede que los cónyuges llegan al matrimonio con un proyecto que incluye la propia felicidad, y a los hijos como parte de esa realización personal. Pero deberíamos tener en cuenta que nuestros hijos son personas distintas y libres, con capacidades e inclinaciones propias que debemos respetar encaminándolas hacia el bien.

· Nuestras esperanzas con respecto los hijos, y aquello que nosotros queremos de nuestra esposa o esposo, siempre debe ser flexible, ya que estamos frente a personas actualmente libres, nuestro cónyuge e hijos mayores, o que se encuentran conquistando su libertad, como nuestros hijos pequeños.

· Una vez que nos hemos puesto de acuerdo con nuestra esposa o esposo tendremos que comunicar a nuestros hijos lo que esperamos de ellos. Para esto también debe buscarse el momento adecuado.

la familia de hoy

 Muchos de los fracasos familiares se deben a la incapacidad, por parte de los cónyuges, para fijar un proyecto familiar común. Este proyecto debe comenzar a formularse desde el noviazgo. y debe reformularse luego al relacionarse con la realidad familiar.

· ¿Te has puesto a pensar si esperas de tus hijos algo semejante a las expectativas que de ellos tiene tu esposa o esposo?. Si no lo has hecho hasta hoy, esperemos que este artículo pueda ayudarte. No te apresures, espera el mejor momento para hablar sobre esto con tu esposa o esposo. Muchas veces este proyecto común existe, aun cuando no se haya acordado explícitamente, subyacente en el interior y en el actuar de ambos miembros del matrimonio; sin embargo es siempre bueno llevarlo al nivel de un plan común perfectamente explicitado. De esta manera evitaremos tomar caminos contrarios que desorienten a nuestros hijos.

· Dentro de ese proyecto familiar no solo se debe tener en cuenta lo que esperamos de nuestros hijos, sino también lo que esperamos de nuestro cónyuge. También esto debe ser explicitado, buscando el mejor momento, ya que esto no debe ser causa de fricciones sino de tranquilidad.

· Muchas veces sucede que los cónyuges llegan al matrimonio con un proyecto que incluye la propia felicidad, y a los hijos como parte de esa realización personal. Pero deberíamos tener en cuenta que nuestros hijos son personas distintas y libres, con capacidades e inclinaciones propias que debemos respetar encaminándolas hacia el bien.

· Nuestras esperanzas con respecto los hijos, y aquello que nosotros queremos de nuestra esposa o esposo, siempre debe ser flexible, ya que estamos frente a personas actualmente libres, nuestro cónyuge e hijos mayores, o que se encuentran conquistando su libertad, como nuestros hijos pequeños.

· Una vez que nos hemos puesto de acuerdo con nuestra esposa o esposo tendremos que comunicar a nuestros hijos lo que esperamos de ellos. Para esto también debe buscarse el momento adecuado.

LA FORMA Y EL MOMENTO ADECUADOS

· Debe procurarse, como para cualquier charla familiar, esperar que aquellos con los que tenemos que hablar estén tranquilos. Además los temas deben plantearse en forma amable.

· Las conversaciones deberían desarrollarse en un clima de cariño, alegría, confianza, tranquilidad y delicadeza. De esta manera será mas fácil que la otra parte nos escuche con mejor disposición.

· Nunca debemos plantear estos temas, en momentos de tensión, durante alguna pelea familiar, o ante una desgracia. Esto siempre suena al otro como si le estuviésemos echando la culpa.

· La confianza necesaria se logrará siempre que creamos en nuestro hijo y demostremos que él puede confiar en nosotros, porque cumplimos nuestras promesas. Aquí hay una cuestión importante: muchas veces para quitarnos un problema, ante la insistencia de nuestros hijos sobre algún asunto determinado, le decimos que cumpliremos sus deseos más adelante, pero sin estar seguros si podremos hacerlo y, otras veces, estando seguros de que no podremos. Esto termina minando la confianza que nuestros hijos tenían depositada en nosotros.

· Las conversaciones se deberán realizar de forma cariñosa y delicada. Sin enojarse, ni gritar y estando dispuestos a admitirlo si nos equivocamos; pero, en el caso de nuestros hijos, con firmeza: exigiendo y corrigiendo.

· Si no estamos seguros de haber logrado el momento adecuado es preferible no decir nada, ya que bien podremos causar el efecto contrario al que buscamos.

NOTA: Recordemos siempre que, como se ha dicho números atrás, los consejos sólo son consejos, no deben tomarse como normas generales, no siempre son buenos para todos, debemos pasarlos por el filtro de nuestra propia experiencia

LA TECNOLOGIA EDUCATIVA Y EL TICs

En el momento actual asistimos a una serie de transformaciknes sociales buena parte de la cual estan siendo proporcionadas por el desarrolo de diferentes tecnologia y la incorporacion de estas a la sociedad . esta relacion entre sociedad y tecnologia ha sido preocupacion y campo de estudio desde hace algunos años, logrando que la tecnologia educativa se centre en la resolucion de problemas de aprendizaje y en todos los aspectos del diseño y de las funciones de los sistemas educativos comprendiendo las de enseñar y las de comunicar . Pero de manera directa e indirecta , el aprendizaje humano esta influenciado y condicionado por una serie limitada de factores . en este contexto , los objetivos de preocupacion de la tecnologia educativa han evolucionado y evolucionan , yendo a abrazar las teorias y tecnicas de la informacion y de la comunicacion , las tecnologias organizacionales , los sistemas , las teorias del diseño, y la planificacion de la educacion . Aqui las tic juegan un papel muy importante , puesto que a traves de ellas se recurren a diferentes recursos como internet, video,multimedia, etc.; para llegar a dar solucion a diferentes problemas de aprendizaje, pero no usandolos como un fin , sino como un medio para alcanzar a fortalecer destrezas y actitudes en los estudiantes .No debemos olvidar que esta ciencia tambien ,  al igual que otras, recibe ayuda de diferentes ciencias como : psicologia , neurociencia, etc.(extracto de "TECNOLOGIA EDUCATIVA" - Julio Cabero Almenara)

¿ cree que el TCI (tecnologias de la informacion y comunicacion) puedan ayudar a la tecnologia educativa ? ¿como?

rpt: si, dando mejor enseñansa y mayor modernidad a las personas

en este momento estudiantil de tu vida ¿cuales de la TCI estan utilizando mas frecuentemente ?¿por que?¿de que manera te han ayudado a fortalecer tus destrezas y actitudes ?

rpt :el internet,poque me ayuda a obtener mayor informacion, siendo mas rapido

segun lo leido , cuál de los siguientes titulos es el mas apropiado para la lectura y porque?

rpt: LA TECNOLOGIA EDUCATIVA Y LAS TICs porque me esta hablando sobre las modernidades que ahora se utilizan  como la multimedia el internet , etc

 

la familia de hoy

la fe en la familia

Todo bien

Cada familia cristiana es una “comunidad de vida y de amor” que recibe la misión “de custodiar, revelar y comunicar el amor, como reflejo vivo y participación real del amor de Dios por la humanidad y del amor de Cristo Señor por la Iglesia su esposa” (Juan Pablo II, “Familiaris Consortio” n. 17). Es una comunidad que busca vivir según el Evangelio, que vibra con la Iglesia, que reza, que ama.

Para vivir el amor hace falta fundarlo todo en la experiencia de Cristo, en la vida de la Iglesia, en la fe y la esperanza que nos sostienen como católicos.

En estas líneas queremos reflexionar especialmente sobre la responsabilidad que tienen los padres en el cultivo de la fe en la propia familia. No sólo respecto de los hijos, sino como pareja, pueden ayudarse cada día a conocer, vivir y transmitir la fe que madura en el amor y lleva a la esperanza.

Los hijos también, conforme crecen, se convierten en protagonistas: pueden ayudar y motivar a los padres y a los hermanos para ser cada día más fieles a sus compromisos bautismales.

Entre los muchos caminos que existen para cultivar la fe en familia, nos fijamos ahora en tres: la oración en familia, el estudio de la doctrina católica, y la vida según las enseñanzas de Cristo.

Muchas de las ideas que siguen son simplemente sugerencias o pistas de trabajo. La actitud de fondo que debe acompañarlas, el amor verdaderamente cristiano, da el sentido adecuado a cada una de las acciones que se lleven a la práctica. Un gesto realizado sin profundidad puede secar el alma, puede perder su eficacia. Es posible, sin embargo, iniciar algunos actos sin comprenderlos del todo, pero con el deseo de que nos conduzcan a una actitud profundamente evangélica, a un modo de pensar y de vivir que corresponda plenamente con lo propio de nuestra vocación cristiana.

1. La oración en familia

La oración es para cualquier bautizado lo que es el aire para los seres humanos: algo imprescindible.

Aprender a rezar toca a todos: a los padres, en las distintas etapas de su maduración interior; a los hijos, desde pequeños y cuando poco a poco entran en el mundo de los adultos.

La oración en la vida familiar tiene diversas formas. El día inicia con breves oraciones por la mañana. Por ejemplo, los padres pueden levantar a sus hijos con una pequeña jaculatoria; o, después de asearse o antes del desayuno,  todos rezan juntos una pequeña oración (el Padrenuestro, el Ave María, parte de un Salmo o del Magnificat, etc.).

Otras plegarias surgen de modo espontáneo, según las necesidades de cada día. La familia reza por el examen de selectividad, por la situación de la fábrica donde trabaja papá o mamá, por las lluvias, por el eterno descanso del abuelo...

Son muy hermosas aquellas oraciones que recogen la gratitud de todos y de cada uno. Esas oraciones pueden fijarse en los hechos más sencillos: ya funciona el frigorífero, tenemos pasteles para la merienda, se acercan las vacaciones. O pueden dar gracias por hechos más importantes: el amor entre papá y mamá ha sido bendecido con un nuevo embarazo, acaba de nacer un nuevo sobrino, el abuelo ha superado la pulmonía, un amigo ha ido a encontrarse con Dios...

El clima de oración se prolonga a lo largo del día. Para ello, ayuda mucho crear un hábito de “jaculatorias”, pequeñas oraciones espontáneas que dan un toque religioso a la jornada. “Señor, confío en Ti”. “Creo, Señor, ayúdame a creer”. “Te alabamos, Señor, porque eres bueno”. “Gracias, Señor, por esto y por esto”. “Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo”...

La hora de comer permite un momento de gratitud y de unión en la familia. ¡Qué hermoso es ver que todos, junto a la mesa, rezan! Algunos hogares recitan el Padrenuestro; en otros, los padres y los hijos se turnan para dirigir una oración espontánea antes de tomar los alimentos.

Otro momento de oración consiste en el rezo del Ángelus (se puede rezar hasta tres veces en la jornada, o si se prefiere al menos a medio día) y del Rosario.

Para los niños (y para algunos adultos también), a veces el Rosario resulta un poco aburrido. Los padres pueden ayudar a los hijos a descubrir la belleza de esta sencilla oración, quizá enseñándoles a rezar primero un solo misterio, luego dos, etc., y explicando el sentido de esta hermosa plegaria dirigida a la Madre de Dios y Madre de la Iglesia.

Cuando llega la noche, la familia busca un momento para dar gracias por el día transcurrido, para pedir perdón por las posibles faltas, para suplicar la ayuda que necesitan los de casa y los de fuera, los cercanos y los lejanos. Es muy hermoso, en ese sentido, aprender a rezar por las víctimas de las guerras, por las personas que pasan hambre, por los que viven sin esperanza y sin Dios.

La oración constante ha permitido a la familia, chicos y grandes, descubrir que la jornada, desde que amanece hasta la hora de dormir, tiene sentido desde Dios y hacia Dios. Todo ello prepara a vivir a fondo los momentos más importantes para todo católico: los Sacramentos.

Si el Sacramento de la Eucaristía es el centro de la vida cristiana, también debe serlo en el hogar. La familia necesita descubrir la belleza del domingo, la maravilla de la Misa, la importancia de la escucha de la Palabra, la participación consciente y activa en los ritos.

Participar juntos, como familia, en la misa del domingo es una tradición que vale la pena conservar. También cuando los hijos son pequeños. Los padres pueden enseñarles, poco a poco, el sentido de cada rito, las posturas que hay que adoptar, el respeto que merece la Casa de Dios. Son cosas que luego quedan grabadas en los corazones para toda la vida.

La semana se vive de un modo distinto si arranca del domingo y desemboca en el domingo. Durante la semana, la familia busca vivir aquello que ha escuchado, que ha vivido en la celebración eucarística dominical. A la vez, se prepara con el pasar de los días para el encuentro íntimo y personal con Cristo que tendrá lugar, Dios mediante, el domingo siguiente.

Ayuda mucho, en este sentido, hacer “visitas” a Cristo eucaristía durante la semana, de forma personal o en pequeños grupos (el padre o la madre con algunos hijos, varios hermanos juntos, etc.). También es muy provechoso, entre semana, recordar en casa cuál fue el evangelio del domingo anterior, o dar pistas para abrirse a los textos sagrados que serán leídos el domingo siguiente.

Además de buscar maneras para vivir mejor la Eucaristía, también es hermoso recordar el aniversario del bautismo de cada miembro de la familia. Si celebramos el nacimiento, ¿por qué no celebrar también el día en que empezamos a ser hijos de Dios y miembros de la Iglesia? Algo parecido podría hacerse con la confirmación, un sacramento que debemos valorar en toda su riqueza y que debemos tener muy presente en un mundo hostil al Evangelio.

En cuanto al matrimonio, el aniversario de bodas suele ser recordado por muchas familias católicas, incluso con la ayuda de algún día de retiro espiritual. En ese día, los esposos pueden renovar sus promesas matrimoniales, o hacer un momento de oración familiar con los hijos, quizá con la lectura en común de algún texto bíblico (por ejemplo, Tb 8,5-10, o Ef 5,21-33).

Un sacramento que merece ser vivido por todos los miembros de la familia es el de la Reconciliación (la confesión). Los niños quedan muy impresionados cuando ven a sus padres pedir perdón, de rodillas, en un confesionario. No es correcto, desde luego, recurrir a presiones para que se confiesen. Pero sí es hermoso enseñarles lo que es el pecado, lo grande que es la misericordia divina, y cómo la Iglesia pide que nos confesemos con frecuencia.

Un ámbito de la oración familiar se construye con la ayuda de imágenes de devoción. No basta con colocar aquí o allá un crucifijo, una imagen de la Virgen o el dibujo de algún santo. La imagen tiene sentido sólo si evoca y eleva los corazones a la oración y a la confianza en un Dios que está muy presente en la historia humana.

En algunos hogares existe un cuartito en el que se encuentra una especie de “altar de la familia”, donde todos se reúnen algún momento del día para rezar juntos, o donde cada uno puede dedicar un rato durante el día para meditar el Evangelio y dialogar de modo personal con Cristo. La tradición es hermosa, pues así es posible tener un lugar concreto donde todo ayuda a pensar en el Dios que tanto nos ama.

Existen otros modos para fomentar la oración en familia que se refieren a los tiempos litúrgicos. Por ejemplo, preparar un Belén en casa y tener ante el mismo momentos de oración y de cantos; ayudarse de la “Corona de Adviento” o de otras iniciativas parecidas para prepararse a la Navidad; dar un especial relieve a la Cuaresma como tiempo de oración, limosna y sacrificio; participar intensamente en la Semana Santa, de forma que permita a todos unirse íntimamente a Cristo; descubrir en familia el sentido gozoso de la Pascua y de Pentecostés, que ayude a participar del triunfo de Cristo y a descubrir la presencia del Espíritu Santo en lo más íntimo del corazón cristiano...

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Amistad, autoridad y obedienciaTodo bien


La amistad entre padres e hijos se puede armonizar perfectamente con la autoridad que requiere la educación.

Es preciso crear un clima de gran confianza y de libertad, aun a riesgo de que alguna vez sean engañados. Más vale que luego ellos mismos se avergüencen de haber abusado de esa confianza y se corrijan.

En cambio, cuando falta un mínimo de libertad, la familia se puede convertir en una auténtica escuela de la simulación.

Tienen que entender que, nos guste o no, todos obedecemos. En cualquier colectivo, las relaciones humanas implican vínculos y dependencias, y eso es inevitable. No pueden engañarse con ensueños de rebeldía infantil.

Obedecer es a veces incómodo, es verdad. Pero tienen que descubrir que no siempre lo más cómodo es lo mejor. Deben darse cuenta de que el mejor camino para ser libre es lograr ser dueños de uno mismo. Han de comprender que sólo una persona bien curtida en la obediencia juvenil será libre en la edad adulta.

Pero, de todas formas, quizás les cuesta mucho obedecer porque no sabes mandar sin imperar. Hay detalles que facilitan la obediencia:

1. Exígete en los mismos puntos en que aconsejas, mandas o corriges: es muy cómodo, si no, recordar que tienen que ser humildes, pacientes y ordenados, sin ir tú por delante con el ejemplo.

2. Manda con afán de servir, sin dar la sensación de que lo haces por comodidad personal. Que vean que te molestas tú primero: muchas veces así ellos entenderán, sin necesidad de que nadie se lo diga, que deben hacer lo mismo.

3. No exhibas demasiado la autoridad. No des lugar al temor o a la prevención.

4. Procura saber lo que hiere a cada uno, para evitarlo delicadamente si es preciso. Sé comprensivo y sé muy humano. Aprende a disculpar. No te escandalices tontamente (supone casi siempre falta de conocimiento propio).

5. Habla con llaneza y sin apasionamiento, sin exagerar, procurando ser objetivo. Aprende a discernir lo normal de lo preocupante o grave.

6. Habla con claridad, a la cara. No seas blando, ni tampoco cortante: mantén una exigencia acolchada.

7. Sé positivo al juzgar y por en primer término las buenas cualidades, antes de ver los defectos, y sin exagerarlos.

8. No quieras fiscalizarlo todo. No quieras uniformarlo todo. Ama la diversidad en la familia. Inculca amor a la libertad, y ama el pluralismo como un bien.

9. Respeta la intimidad de tus hijos, sus cosas, su armario, su mesa de estudio, su correspondencia; y enséñales a respetar a los demás y su intimidad.

10. No dejes que se prolonguen demasiado las situaciones de excesiva exigencia. Para ello, debes estar atento a la salud y al descanso para que nadie llegue al agotamiento psíquico o físico.

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PENSAMIENTOS FLASH PARA LA FELICIDAD EN LA FAMILIA

  1. La felicidad está dentro de ti. No la busques en lo exterior
  2. Sólo puedes elegir tu manera inteligente y sensata de caminar por la vida. Elige bien los ingredientes: madurez, sabiduría, discernimiento, ecuanimidad, amor.
  3. Deja el pasado negativo en el pasado y no trates de cambiar a los demás sino de cambiar tú respecto de las personas y las cosas.
  4. Tu felicidad dependerá siempre de la cantidad de tus dependencias, a menos dependencia más felicidad.
  5. Culparte y culpar, preocuparte y preocupar mal camino. Mejor reflexiona y ocúpate.
  6. Feliz si, pero hoy, ahora, en este momento, totalmente feliz.
  7. Tú eres tu mejor obra creativa, créate a ti mismo cada día.
  8. No te quedes en ti, amplía sin límites tu corazón, tu conciencia, tanto que todos los seres humanos
  9. Quepan en tu corazón
  10. Tu camino y tu meta son una misma cosa. Son amor, servicio la felicidad una consecuencia de ello.
  11. Crea siempre horizontes de esperanza para ti y para los demás, no seas un cenizo, siempre hay salida.
  12. La alegría es el oxígeno del alma, respírala siempre de manera espontánea y contágiala a los demás.
  13. Acéptate, reconoce tus limitaciones pero crece y camina, no te pares.
  14. Eres dueño del universo, de la noche y del día, de los bosques, del mar y de la tierra. Hazlos tuyos en un abrazo de amor a todas las criaturas.
  15. Eres tú quien pone los caballos de potencia al motor de tu vida. Los caballos son tus pensamientos, tenacidad, tu esperanza. Eres y te conviertes en lo que piensas. No seas idiota.
  16. No confundas bondad con estupidez, no permitas que te chantajeen, te manipulen o te organicen la vida, tu eres el dueño de tu destino.
  17. Decide tú la actitud que quieres tener hacia la vida. Dale un significado. Elige la felicidad como única alternativa posible.
  18. Escoge a personas agradables que te contagien la felicidad..
  19. Encierra el hacha primitiva del rencor, odio, venganza, resentimiento, pertenecen a la Prehistoria.
  20. Comprueba por ti mismo lo que se siente al compartir, al dar.
  21. Pon todo tu esmero en la conquista de los enemigos internos, libérate de las dependencias emocionales

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LA FAMILIA

La familia supone una profunda unidad interna de dos grupos humanos: padres e hijos que se constituyen en comunidad a partir de la unidad hombre-mujer. La plenitud de la familia no puede realizarse con personas separadas o del mismo sexo.

Toda familia auténtica tiene un "ámbito espiritual" que condiciona las relaciones familiares: casa común, lazos de sangre, afecto recíproco, vínculos morales que la configuran como "unidad de equilibrio humano y social".

La familia tiene que equilibrarse a sí misma. De esa manera enseña el equilibrio a los hijos. Ese equilibrio de la familia va a contribuir al equilibrio social.

La familia es el lugar insustituible para formar al hombre-mujer completo, para configurar y desarrollar la individualidad y originalidad del ser humano.

¿Por qué es tan necesaria e importante la educación familiar?

  1. Biológicamente.- Todo niño nace absolutamente inseguro, necesitado e incompleto. Cualquier cervatillo y nada más nacer se pone de pie y el ser humano tarde un año –aprox.- en andar.
  2. Psicológicamente.- En la medida en que un cerebro está más evolucionado más tiempo necesita para educarse y desarrollarse hasta llegar a la edad adulta. Porque tiene mayor número de zonas finas en toda su personalidad. No puede vivir sin la ayuda del adulto, sin la formación. Su autonomía la alcanzará tras un largo proceso: lactancia, niñez, adolescencia. No basta el hecho biológico. Necesita desarrollar su inteligencia, voluntad, armonía, autonomía, autoestima: Nadie es nada si no se quiere a si mismo y nadie que no se quiera a si mismo puede querer a los demás. La autoestima es el motor del hombre. Esto solo lo logra en el Claustro protector de la familia. Los niños que crecen privados de un ambiente familiar, aunque crezcan físicamente, las deficiencias: psicológicas, afectivas, emocionales intelectuales y sociales son clarísimas.
  3. Sociológicamente.- El influjo de los padres es imprescindible. El niño aprende a saber quién es a partir de su relación con sus padres -personas que le quieren-. Nadie puede descubrirse a si mismo si no hay un contexto amor y de valoración. Proporcionan el mejor clima afectivo, de protección...El niño aprende a ser generoso en el hogar. Protección, seguridad, aceptación, estima y afecto. Cinco aspectos que debe aportar la familia a todo niño. Lo que aprende el niño en la familia es determinante.

Tres anillos de formación de la persona:

  • Familia
  • Colegio
  • Sociedad. Es el que hoy tiene más poder. Absorbe a los otros dos anillos. Es necesario que los dos primeros anillos se unan y apoyen juntos. La sociedad educa hoy, sobre todo a través de la TV, la calle, los amigos.

Muy importante: ver la TV con los niños y ayudarles a ser críticos frente a todo lo que nos ponen en la tele.Sin darnos cuenta se nos pegan los modales de la sociedad si no luchamos contra ellos, como se pega el olor a tabaco en el pelo y la ropa si estamos con personas que fuman..

El niño llega a ser alguien por la consideración, aprecio y valor que le dan los demás.

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OBJETIVOS de un buen PADRE/MADRE

  • Formación integral del hijo.
  • Ayudarle a crecer como persona, la tarea inacabada siempre de ser hombre/mujer
  • Conseguir personas libres y autónomas que superen el egoísmo
  • Exigir lo mejor que cada uno pueda dar de si mismo
  • Desarrollo de la capacidad crítica
  • Apertura a los valores: La TV se está adueñando de la familia, de los hogares. Apagad la televisión, porque las familias tenéis toda la fuerza si os da la gana, ponéis y quitáis al periodista que queráis no viendo los programas que ponen. La familia tiene toda la fuerza, lo que pasa es que no os dais cuenta. Sois todo. Un país es lo que hacen las familias. La TV no es nadie si a vosotros os da la gana.

 

RASGOS DEL MATRIMONIO CARA A LA EDUCACIÓN DE EL RESTO DE LA FAMILIA

Unidad de criterios - Evitar discusiones delante de los niños - No contradecirse - Concordia, coherencia y ejemplaridad - Asumir ambos las responsabilidades educativas - Ser constantes los dos.

 

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VALORES DE SIEMPRE DE LA FAMILIA

  1. ALEGRÍA.-
  2. RESPETO.- Trátale como si ya fuera tan buena persona como tú quisieras que sea; dejar que el otro sea él mismo. "Eres tonto", se convierte en realidad.
  3. AMOR.- Como algo permanente. "Como no has aprobado ya no te quiero". Un niño necesita la seguridad en el amor para tener confianza en si mismo.
  4. HONRADEZ.- Que los demás puedan confiar en nosotros
  5. VALENTÍA Y VALOR.- Tesón, saber encarar las cosas, afrontar las dificultades. El no carecer de nada es un lastre en la educación. En la medida en que estás haciendo lo que no te gusta pero te conviene , en esa medida te estás formando.
  6. ESPERANZA.- Actitud mental positiva, creer en lo que se está haciendo.
  7. GENEROSIDAD .- Deseos de hacer el bien, de salir de uno mismo, de ayudar a los demás.
  8. DAR SENTIDO A LA VIDA .- Espiritualidad, mete a Dios en tu vida.
  9. EDUCA A TUS HIJOS EN VALORES .- No admitir que los demás le programen el cerebro.. Si no le educas tú , le va a educar la calle, la tele...
  10. LA SAGACIDAD .- Estar bien despiertos y descubrir las alarmas de la sociedad: la droga...

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